por Dra. Laurie Cure, directora ejecutiva de Conexiones innovadoras
A medida que se acercan las fiestas, muchas organizaciones planifican fiestas y reuniones de fin de año para celebrar los logros y expresar obligación. Estos eventos a menudo se consideran un bienvenido alivio de la rutina, pero igualmente pueden tener un propósito más profundo. Cuando se diseñan cuidadosamente, las celebraciones navideñas pueden reforzar las relaciones, alentar los títulos y construir un equipo más conectado y resiliente.
Los líderes que ven estos momentos como extensiones de su civilización trabajan intencionalmente para crear experiencias que sean a la vez alegres y significativas. El objetivo no es reemplazar la diversión con estructura, sino incorporar la intención a la celebración.
Cuando se hacen proporcionadamente, estos momentos recuerdan a los empleados que la pertenencia y el desempeño no son objetivos separados, sino dos lados de la misma experiencia humana en el trabajo.
Céntrese en la conexión, no en el rendimiento
Las fiestas navideñas a menudo se centran en entretenimiento o recompensas. Si proporcionadamente el agradecimiento es importante, la conexión genuina crea un impacto más duradero. Las experiencias simples y compartidas, como los círculos de narración de historias, los tableros de obligación o la consejo en grupos pequeños, alientan a las personas a expresar su aprecio y educarse más unos de otros.
Investigación sobre seguridad psicológica muestra que cuando los empleados se sienten vistos y valorados, la colaboración y la confianza aumentan lógicamente. Un evento proporcionadamente planificado puede modelar la seguridad al dedicar un espacio para la inclusión y la conversación, en área de competencia o comparación.
La conexión no se negociación de un vínculo orquestado; se negociación de crear momentos en los que las personas puedan emanar, compartir y sentirse comprendidas.
Elija actividades que le parezcan naturales
La diversión forzada convierte rápidamente una celebración en una obligación. Las actividades que honran diversas personalidades y niveles de comodidad son más efectivas. En área de juegos elaborados, pruebe con actividades colaborativas como ornar espacios juntos, crear una tira de reproducción compartida o ofrecerse como voluntario en equipo para una causa nave.
Los mejores eventos encuentran a las personas donde están. Algunos disfrutan de la interacción social; otros prefieren un compromiso más tranquilo. Ofrecer opciones permite que todos participen de una forma que se sienta auténtica.
Esta inclusión es lo que transforma una reunión de simplemente placentera a verdaderamente reconstituyente para el equipo.
Incluya cuidadosamente a los empleados remotos e híbridos
Para los equipos distribuidos, la inclusión requiere creatividad. Considere destinar por correo pequeños “kits de celebración” que los empleados puedan desobstruir juntos en una videollamada, organizar trivias en confín o listas de reproducción compartidas, o destinar notas de agradecimiento escritas a mano por parte de los líderes. El formato importa menos que el mensaje: la pertenencia se extiende más allá de la presencia física.
Investigación sobre la billete remota muestra consistentemente que la conexión emocional es el predictor más válido de retención y satisfacción. Incluso los pequeños gestos (como un pláceme compartido o un momento de agradecimiento potencial) pueden librar la distancia.
Disfrutar el evento para alentar títulos
Cada reunión organizacional comunica civilización, ya sea intencionalmente o no. Los líderes pueden utilizar los eventos festivos para resaltar lo que representan sus equipos. Si su civilización enfatiza el enseñanza, incorpore una actividad reflexiva sobre las lecciones del año. Si el servicio comunitario es un valencia fundamental, integre una campaña de donación o un voluntariado grupal.
Las celebraciones se vuelven poderosas cuando conectan el propósito con las personas. Recuerdan a los empleados que su trabajo diario contribuye a poco más extenso. Alinear celebración y propósito no sólo genera orgullo sino que igualmente fomenta la mecanismo de cara al nuevo año.
Liderar con aprecio
Quizás el pájaro más importante de cualquier evento festivo sea la auténtica obligación. Los empleados quieren retener que sus esfuerzos importan. En área de someterse solamente de discursos genéricos, considere reconocimientos específicos (aspectos destacados del equipo, victorias compartidas o historias que muestren crecimiento).
El agradecimiento fomenta la rendición de cuentas y el compromiso de forma más efectiva que cualquier política o incentivo. Los líderes que lo expresan sinceramente marcan la pauta para el año que viene.
Una temporada de alegría intencional
Las mejores celebraciones combinan calidez y cautela. Nos recuerdan que la civilización se construye no sólo en las reuniones y sesiones de organización, sino igualmente en la forma en que nos reunimos, reímos y nos reconocemos unos a otros.
Cuando se planifica con cuidado, una fiesta navideña se convierte en más que un evento social. Se convierte en una experiencia compartida de confianza, obligación y renovación. Una colchoneta que fortalece a los equipos mucho a posteriori de que caigan las condecoraciones.
Y en una temporada definida por la consejo, los líderes más exitosos son aquellos que reconocen que la alegría en sí misma puede ser un acto importante de liderazgo.

La Dra. Laurie Cure, directora ejecutiva de Innovative Connections, se dedica a ayudar a los clientes a obtener el éxito organizacional permitiéndoles descubrir y liberar su potencial humano. Aporta una capacidad única para construir relaciones profundas y de confianza, lo que le permite ayudar a los clientes a obtener resultados significativos. Como coach ejecutiva, le apasiona el ampliación personal y apoya a otros en su camino con destino a el crecimiento.





