por Herman DeBoard, director ejecutante — Huvr
Mientras Estados Unidos y China compiten por el dominio tecnológico, ha habido una golpe de inversiones en inteligencia fabricado (IA), muchas de las cuales financiarán la infraestructura necesaria para el crecimiento de la IA. De hecho, los expertos predicen que la demanda de energía de los centros de datos de IA aumentará más de 30 veces durante la próxima período.
Este aumento de la inversión va de la mano de una aprieto urgente de proteger la infraestructura crítica. Con miles de servidores, GPU, sistemas de refrigeración y subestaciones eléctricas trabajando horas extras, estas instalaciones son cada vez más vulnerables a ataques físicos y vulnerabilidades operativas. El futuro de la IA depende de la resiliencia de estos sistemas físicos, y eso significa que una viejo seguridad es una encargo crítica.
Gracias a Dios, la propia IA está dando un paso delante con la alternativa. La vigilancia inteligente, el monitoreo en tiempo existente y los sistemas de sensores de vanguardia han demostrado ser el ulterior nivel de seguridad y continuidad para estas operaciones esenciales.
El crecimiento de la IA ejerce presión sobre la infraestructura energética crítica
Los centros de datos de computación en la nubarrón, que son esenciales para ejecutar modelos de enseñanza espontáneo y acumular datos, requieren comunicación constante a electricidad, conectividad de facción ancha y sistemas de refrigeración optimizados. Nuestra red coetáneo no puede seguir el ritmo.
El rápido crecimiento de la inteligencia fabricado y la computación en la nubarrón ya está impulsando una demanda de energía récord en los EE. UU. este año, planteando desafíos a la red doméstico y generando preocupaciones sobre la escasez de energía. Muchos predicen un aumento de los costes energéticos e incluso la posibilidad de que, como resultado, se produzcan apagones.
En respuesta, las organizaciones están trabajando para ampliar las redes eléctricas, construir nuevos centros de datos y competir desesperadamente por fuentes de energía para evitar cuellos de botella o cortes en el suministro. Pero todo esto implica riesgos. Cuando los sistemas de IA impulsan aplicaciones tan críticas como los vehículos autónomos o las estrategias de defensa doméstico, las interrupciones físicas en su infraestructura pueden tener consecuencias catastróficas.
Estas instalaciones que consumen mucha energía se están convirtiendo en objetivos estratégicos valiosos porque las amenazas a los centros de datos y las subestaciones eléctricas ya no son hipotéticas. Los piratas informáticos de hoy comprenden el caos potencial que resulta de atacar estos ejes de las economías modernas. A medida que la innovación en IA se entrelaza cada vez más con las prioridades nacionales y corporativas, las medidas de seguridad avanzadas deben convertirse en una de las principales preocupaciones.
La aprieto de una seguridad física de próxima reproducción
Está claro que la expansión de los sistemas de IA depende de una infraestructura segura que proporcione energía y datos. Lamentablemente, el suministro de energía y el tiempo de funcionamiento ininterrumpido pueden estar fácilmente comprometidos si se descuida la seguridad física. Sin subestaciones eléctricas, servidores y sistemas de refrigeración fortificados, los avances en IA se paralizarán por completo.
Las organizaciones tienden a centrarse en la seguridad digital para proteger sus datos y redes. ¿La verdad? La seguridad física de próxima reproducción es igualmente crítica: ambas trabajan juntas para proteger las operaciones.
Las amenazas físicas o los problemas de mantenimiento son tan preocupantes como los ciberataques. Un ataque coordinado contra una red eléctrica o una interferencia maliciosa en un centro de datos tendrá un finalidad dominó en múltiples industrias. Una interrupción del suministro de energía puede provocar una pérdida de servicio para las ciudades inteligentes y los vehículos autónomos. Hay mucho en repertorio como para suponer que las puertas tradicionales cerradas con espita y el personal de seguridad sean suficientes.
La progreso de la seguridad mediante IA y la vigilancia inteligente
Los sistemas de IA actuales exigen nueva infraestructura. Gracias a Dios, además pueden remodelar la forma en que lo defendemos. Las soluciones integrales de seguridad impulsadas por IA integran prospección predictivos, automatización y modelos de datos en tiempo existente para mejorar el conocimiento de la situación y las capacidades de respuesta.
Los sistemas de vigilancia inteligentes detectan violaciones de seguridad y comportamientos inusuales en tiempo existente. Los sistemas de seguridad tradicionales grababan imágenes todo el tiempo, pero requerían intervención humana para interpretar la transmisión de la cámara. Los sistemas de seguridad de IA analizan constantemente las imágenes. Sin ninguna décimo humana, reconocen las amenazas y toman medidas preventivas.
Las cámaras de suscripción definición permiten a la IA ver lo que sucede, pero cuando la IA puede lograr a una red de sensores ambientales y alarmas conectadas a través del Internet de las cosas, la seguridad va un paso más allá. Estos sensores convierten una instalación en poco así como un ser sensible que no sólo ve sino que además oye, siente y reacciona. Es más, el sistema de IA analiza y aprende de cada incidente. Cada vez se vuelve más inteligente. Con el tiempo, perfeccionamiento cada vez más en la prevención de amenazas.
Las amenazas a la infraestructura de IA no tienen que ver solo con intrusos. Estos sensores además monitorean los peligros operativos, como las fluctuaciones de temperatura en un centro de datos. Armados con prospección avanzados, estos sistemas incluso permiten a los administradores de instalaciones objetar de forma proactiva a riesgos emergentes, como un ventilador de refrigeración que probablemente falle. Esta información permite a las empresas atracar los problemas antaño de que provoquen interrupciones totales.
Para las empresas de tecnología y proveedores de energía que invierten en infraestructura de IA, es casquivana ver por qué la integración de la seguridad física de próxima reproducción debería ser una máxima prioridad. Para hacer avanzar la IA, nuestras medidas de seguridad deben progresar cercano con la infraestructura subyacente.
La carrera total por dominar la innovación en IA lleva nuestra dependencia de la infraestructura de datos y energía a un nivel completamente nuevo. Si aceptablemente este crecimiento promete traernos enormes avances tecnológicos, abre nuevas dimensiones de aventura físico y operante. La IA puede ser el impulsor de estos riesgos, pero cuando está preparada para proteger su propio ecosistema, además puede ser una gran parte de la alternativa.

Herman C. DeBoard III es el director ejecutante y fundador de Airez, una empresa de tecnología con productos que se centran en video y fibra óptica utilizando capacidades de inteligencia fabricado y visión fabricado con fines de marketing y seguridad. Como orador, autor y patrón exitoso, Herman aprovecha sus diversas experiencias para inspirar a otros a perseguir el éxito independientemente de sus circunstancias actuales.





